inteligencia emocional

Inteligencia emocional.

La clave para el éxito personal.

Mucho se habla en la actualidad de las claves fundamentales para conseguir el éxito en la vida, ya sea personal, profesional e inclusive amoroso, sin embargo, poco se habla de inteligencia emocional y emociones y la importancia que tienen en nuestra vida diaria; no sólo eso, además entenderlas y aprender a hacer un buen uso de ellas para alcanzar nuestros objetivos, por ello, el día de hoy quiero hablarte de un tema que considero importante a tomar en cuenta.

Primero lo primero, ¿Qué son las emociones?

Las emociones son respuestas o reacciones que tenemos ante situaciones determinadas como cambios o estímulos de nuestro entorno, se caracterizan por tener una duración corta, tienen una función adaptativa y vienen acompañadas de cambios fisiológicos (por ejemplo: agitación), cognitivos (cambio en el flujo de nuestros pensamientos) y conductuales (cómo actuamos o reaccionamos con lo que sentimos).

¿Por qué son tan importantes las emociones?

Las emociones son parte fundamental de nuestra vida, entre sus principales funciones, están: cuidar nuestra supervivencia, protegernos del peligro, intervienen en el proceso de aprendizaje, nos ayudan a relacionarnos con los demás, nos indican motivaciones, necesidades, deseos y objetivos, nos ayudan a tomar decisiones y a predecir las acciones de otros. 

Además de ser imprescindibles para nuestra supervivencia y nuestras relaciones, la manera en la que nos relacionamos con ellas va a impactar de manera determinante en nuestra vida, por lo tanto, escapar de ellas o evitarlas es tratar de ir en contra de nuestra condición humana, ya que tarde o temprano tendrán una manera de manifestarse.

No hay emociones buenas o malas, todas son necesarias y cumplen funciones, la diferencia está en que hacemos con ellas, es decir nuestra reacción ante ellas: si las reconocemos, las evitamos, bloqueamos, reaccionamos impulsivamente, etc. 

¿Por qué reaccionamos tan distinto ante las emociones?

Todos experimentamos y vivimos las emociones todo el tiempo, pero no de la misma manera, intervienen muchos factores, influyen la educación y experiencias que hayamos tenido desde pequeños, la manera en que vimos a nuestros padres o primeros cuidadores manejar y regular sus propias emociones, la manera en la que reaccionaban cuando nosotros las expresábamos y como nos enseñaron a canalizarlas, desde  validarnos, rechazarnos, regañarnos, etc.; influye la personalidad, también intervienen mecanismos neuronales y genéticos; y no podemos dejar de lado los mecanismos hormonales que también influyen, así como trastornos psicológicos o de personalidad que pueden llevar a una mayor impulsividad y dificultad para la regulación emocional. 

Sin embargo, el aprendizaje tiene un papel determinante tanto en las emociones como en nuestra conducta, por lo tanto, aún, cuando hayamos tenido una educación emocional muy limitada o inadecuada, podemos aprender a relacionarnos mejor con nuestras emociones, independientemente de la edad que tengamos.

¿La Inteligencia emocional es un concepto revolucionario?

No siempre se le ha dado la importancia que merece a las emociones, generalmente se le había dado más peso a la parte racional del ser humano, El concepto de Inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1985 por Wayne Payne, pero se popularizó hasta 1995 con Daniel Goleman en su libro «La Inteligencia Emocional», donde destaca que la inteligencia emocional es incluso más importante que el coeficiente intelectual

Goleman define a la inteligencia emocional como el conjunto de habilidades que sirven para reconocer y expresar las emociones de una manera adecuada en el ámbito personal y social, abarcando 5 dimensiones principales: el autoconocimiento, la auto-regulación, la motivación, empatía y las habilidades sociales.

Se ha afirmado que la inteligencia emocional abarca hasta el 80% del éxito en la vida, mientras que la inteligencia racional abarca solo el 20%. Esto ha llevado a que la inteligencia emocional adquiera una  importancia como nunca la había tenido en diversos ámbitos: actualmente se habla de desarrollar la inteligencia emocional de los niños, en muchas escuelas se imparte como una materia y educar a los niños en emociones es una responsabilidad tanto en escuela como en casa, la educación emocional en los adultos mayores también ha ido mostrando gran importancia al reducir de manera significativa el estrés, depresión, ayudar a hacer frente a las pérdidas. procesos de duelo y enfermedades, el concepto de inteligencia emocional también ha ganado terreno en el ámbito empresarial, deportivo, en líderes políticos, en el emprendimiento, etc.

¿Qué pasa si no desarrollo mi inteligencia emocional?

Definitivamente impacta en nuestra salud y calidad de vida, algunas consecuencias de un mal manejo emocional son enfermedades como gastritis, colitis, migrañas, tensión muscular crónica, enfermedades cardiovasculares, depresión, ansiedad, trastornos de alimentación; un mal manejo emocional nos puede llevar a reaccionar de manera impulsiva llevándonos a actos con consecuencias que pueden ser graves, padecer altos niveles de estrés, adicciones, conductas compulsivas, procastinación y baja autoestima, entre otros.

La manera en la que nos sentimos influye directamente en nuestras relaciones interpersonales, facilita que establezcamos relaciones con altos niveles de tensión, conflictivas, violentas o codependientes, sin dejar de lado que también afecta a las relaciones laborales: baja la productividad, lleva a un mal liderazgo, impide que logremos objetivos laborales, profesionales y económicos.

¿Por qué debería desarrollar mi inteligencia emocional?

Aprender a manejar nuestras emociones y cultivar nuestra inteligencia emocional, nos puede traer múltiples beneficios, aquí te dejo 10 de ellos, que me parecen los más importantes:

  • Ayuda al autoconocimiento, recordemos que nuestras emociones nos guían a objetivos y motivaciones, por lo tanto, son indicadores de cuando estamos yendo en contra de nuestros valores y creencias o también nos indica si es necesario que los evaluemos, por lo tanto, favorece el proceso de autoconocimiento.
  • Nos ayuda a tomar mejores decisiones, al conocernos mejor, vamos a poder sintonizar nuestras emociones con nuestros objetivos, por lo tanto, habrá congruencia entre lo que queremos y las acciones que llevamos a cabo para lograrlo.
  • Nos permite regularnos y tener autocontrol, saber cómo manejar y gestionar emociones como el miedo, ansiedad, frustración, ira y rabia nos evitará ser víctimas de nuestra propia impulsividad y eso nos empodera.
  • Mejora nuestra productividad laboral, diversos estudios han revelado que la inteligencia emocional no solo mejora la productividad laboral, también aumenta las ventas, reduce la rotación de personal y los accidentes, permite un mejor manejo de situaciones difíciles, mejora la comunicación organizacional y el servicio al cliente.
  • Aumenta la motivación y el logro de nuestras metas, en momentos de dificultad nos ayuda a mantener la motivación y el enfoque en nuestros objetivos, aun cuando la frustración o ansiedad puedan manifestarse.
  • Mejora nuestras relaciones interpersonales, reconocer nuestras propias emociones y   fortalecer nuestra empatía nos ayuda a poder relacionarnos mejor, además de que nos provee de herramientas como la asertividad y comunicación efectiva, para saber manejar los momentos de conflicto.
  • Reduce la ansiedad y depresión, diversos estudios han demostrado quela inteligencia emocional disminuye niveles de ansiedad y depresión.
  • Potencia el liderazgo, la inteligencia emocional es una competencia imprescindible en los líderes.
  • Mejora la calidad de sueño, el equilibrio emocional puede afectar de manera positiva todas las áreas de nuestra vida y el sueño no es la excepción, diversos trastornos del sueño están relacionados con un inadecuado manejo emocional.

¿Cómo puede ayudarte la terapia psicológica a desarrollar tu inteligencia emocional?

Uno de los objetivos principales de la terapia psicológica es ayudar a las personas a desarrollar su inteligencia emocional para mejorar la relación consigo mismos y con los demás.

La terapia cognitivo conductual trabaja con el sistema de creencias y te ayuda a incrementar tu nivel de asertividad frente a los problemas o en la toma de decisiones importantes; si te interesa desarrollar tu inteligencia emocional para alcanzar tus objetivos, contáctame.

Psic. Karel Miranda

Mtra. en Terapia Cognitivo Conductual.