Suele haber confusión y hasta la idea de que hay cierta rivalidad respecto a si uno es mejor que otro, pero quizá la principal confusión es creer que la terapia y el coaching hacen lo mismo, así que podemos empezar por definir que hace cada uno, para entender la diferencias entre ambas.

¿Qué es la terapia psicológica?
La psicología es una ciencia que tiene diversas áreas, una de ellas es la psicología clínica, la cual está relacionada con todo lo referente a la salud mental: su investigación, diagnóstico, tratamiento y prevención, que es un área en la que un psicólogo tiene que especializarse para poder ejercer como psicoterapeuta.
Un psicólogo estudia 4 a 5 años de licenciatura, más 1 a 2 años de una maestría o especialidad para ejercer como psicoterapeuta, ya que los conocimientos de la licenciatura son muy importantes, pero no suficientes para tratar la amplia gama de padecimientos y problemas relacionados con la salud mental.
Por otro lado, erróneamente se piensa que un psicoterapeuta solo puede trabajar con personas con problemas o trastornos psicológicos, pero es una idea equivocada y desactualizada, la terapia psicológica también puede trabajar con pacientes sin patologías, personas que buscan lograr ciertos objetivos y desarrollar algunas áreas de su vida; la labor de un psicoterapeuta y el área de aplicación de su profesión para promover la salud mental es muy amplia, y al día de hoy se ha ido dejando de lado el viejo estigma de que “solo los que tienen problemas van a terapia”.
¿Qué es el coaching?
Por su parte, el coaching es una metodología que busca ayudar en el cumplimiento de objetivos de áreas específicas en la vida de las personas, a través de un coach que es un entrenador o instructor que se encarga de transmitir habilidades o herramientas a un cliente para ayudarle a alcanzar ciertos objetivos o desarrollarse en determinadas áreas de su vida, potencializando el desarrollo de habilidades, por ejemplo, un coach deportivo, puede ayudar a desarrollar en un deportista el trabajo en equipo y aumentar su productividad y motivación.
La formación de un coach es a través de un entrenamiento que puede durar algunas horas o meses donde se les forma en ciertas técnicas psicológicas, pero sin la formación formal de la conducta ni las bases de la psicología.
Las herramientas que transmite el “coach” mediante el coaching están basadas en algunas técnicas psicológicas, pero eso no quiere decir que sea un psicólogo ni un terapeuta, su campo de trabajo es ayudar a “personas sanas” a poder alcanzar objetivos y desarrollar su potencial en áreas específicas.

¿Un coach está capacitado para brindar terapia psicológica?
Aclarada la diferencia, podemos pensar en, ¿por qué se ha dado la confusión respecto al papel de ambos? Bueno, una de las razones principales es el desconocimiento e idea errónea o desactualizada de lo que es la psicología y la terapia, remontándola a un viejo estigma que la relaciona con enfermedad y trastornos, o la idea del diván psicoanalítico donde se trabaja con el inconsciente y el pasado.
Este contraste de la “psicología del siglo pasado” con el coaching que ha ido ganando mucho terreno en el ámbito empresarial y el crecimiento en redes sociales a través de gurús y marcas personales, así como la información en los medios han propiciado que se ponga “de moda” y se presente como algo novedoso y moderno, con una obvia facilidad en su aceptación, contrastante con el rechazo de la psicología a través de métodos que hoy en día son arcaicos.
Por otro lado, la popularización y carencia de regulación del coaching ha provocado una proliferación de todo tipo de “coaches”, “gurús” y un innegable intrusismo en la salud mental; entrando en temas que no son de su dominio ni competencia, en conjunto con el empleo de malas prácticas por personas sin preparación que dicen llamarse coaches y trabajan con la salud mental que en muchos casos pueden derivar o detonar problemas como ansiedad, frustración, depresión entre otros, sin mencionar otro tipo de abusos como estafas.
Entonces ¿El coaching es malo?
Esto no significa que todo el coaching y todos los coaches sean malos, sin embargo, debemos ser selectivos con la información que consumimos a través de las redes sociales y en los medios digitales.
Un coach puede ayudarte a conseguir ciertos objetivos en materia laboral, profesional o deportiva, más no están capacitados para brindar terapia psicológica y mucho menos diagnosticar o tratar padecimientos o problemas psicológicos.
Tu salud mental no es un juego y al igual que la salud física necesita ser tratada por un profesional.
Si necesitaras una operación que requiere intervención quirúrgica, pondrías tu vida en manos de un especialista, ¿por qué no darle el mismo valor a tu salud mental?
Psic. Karel Miranda.
Mtra. en Terapia Cognitivo Conductual.

