coronasomnia

Coronasomnia

«El insomnio» que nos dejó la Pandemia.

El insomnio es el trastorno del sueño que se presenta con más frecuencia y que ha incrementado sus cifras a partir de la crisis sanitaria del «Coronavirus», de ahí su nombre «coronasomnia«; éste padecimiento, se caracteriza por la dificultad para dormir o para mantener el sueño, también puede provocar despertarte temprano y que no puedas volver a conciliar el sueño, llevando a tener un sueño de poca calidad y sentir cansancio y fatiga durante el día. 

Otras consecuencias del insomnio pueden ser: bajo rendimiento físico y mental; estrés, irritabilidad, dificultad para concentrarte, déficit en el juicio y memoria, e incluso, a largo plazo, puede llegar a deteriorar el sistema inmune propiciando otras enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión o cardiopatías, entre otras. Dentro de las principales causas del insomnio se atribuyen el estrés, malos hábitos de sueño, ansiedad, depresión, así como el efecto de estimulantes como café, alcohol, nicotina o algunos medicamentos.

La Organización Mundial de la Salud reconoció el Corona insomnio como una epidemia de salud pública, antes de la pandemia el 15% de la población lo padecía, aumentando las cifras de manera exponencial, algunos datos más recientes estiman que, en México, alrededor del 40% de la población ya sufre de insomnio, con estadísticas igual de altas en otros países.

A partir de la crisis sanitaria provocada por el SARS Covid-19, el estrés, la ansiedad y los cambios de hábitos provocados por la pandemia, han incrementado los problemas de sueño entre la población y han provocado un incremento en la demanda de los servicios de salud mental a nivel mundial: el aislamiento, el duelo, la pérdida o reducción de ingresos y el miedo han agravado de manera exponencial problemas de salud mental como insomnio, ansiedad, el aumento en el consumo de alcohol y drogas. 

El insomnio es un problema que se relaciona con diversos trastornos mentales, puede ser la causa, pero también puede verse afectado por otros trastornos psicológicos, es decir puede haber un efecto bidireccional, por ejemplo, la depresión o ansiedad pueden ser la causa del insomnio, pero también el insomnio puede agravar un cuadro depresivo o ansioso.

¿Cómo afecta a mi organismo el insomnio?

Se estima que cada hora que una persona duerme por debajo de un promedio de 6 horas por noche, aumenta 0.18 su índice de masa corporal, esto es debido a que el insomnio provoca problemas en la regulación de grelina y leptina, hormonas involucradas en la regulación del apetito,  lo cual puede contribuir al aumento de peso y, a la larga, producir obesidad e incluso diabetes.

Por otro lado, la posibilidad de sufrir un ataque cardiovascular incrementa en un 20% y el riesgo de padecer Alzheimer y otros trastornos depresivos y de ansiedad aumenta hasta 3 veces.  Sin dejar de lado las estadísticas sobre los accidentes de tráfico, que son resultado de un mal descanso, por falta de concentración y atención.  Definitivamente la manera en que el insomnio puede mermar nuestra salud, no solo física sino mental es un tema serio, que requiere de atención y tratamiento.

¿Qué opciones de tratamiento existen actualmente para tratar el insomnio?

Los principales tratamientos para el insomnio son los fármacos y la terapia cognitivo conductual.

Los medicamentos se recetan para que la persona pueda conciliar el sueño, brindando alivio inmediato, pero con la desventaja de que no tratan las causas, solo los síntomas, por lo que a mediano y largo plazo no van a funcionar y pueden agravarlo, estos  medicamentos, por lo general son tranquilizantes y ansiolíticos que no pueden ser usados por más de 2 a  4 semanas y a largo plazo tienen efectos negativos y riesgos para la salud, como problemas cognitivos, mayor riesgo de caídas y accidentes, mayor probabilidad de desarrollar demencia, entre otros.  

Cabe mencionar que las guías de tratamiento señalan a los tratamientos psicológicos como primera opción, los farmacológicos deben ser usados como segunda opción y en casos que realmente lo requieran los pacientes, por todos los efectos secundarios que conllevan.

¿Cómo ayuda la terapia cognitivo conductual en el tratamiento del insomnio?

Por su parte, la Terapia Cognitivo Conductual es el tratamiento más eficaz para el insomnio crónico, trata el insomnio, pero también los trastornos que se puedan relacionar con él, como la depresión y ansiedad.

La terapia cognitivo conductual ayuda a establecer buenos hábitos de sueño, lo que se conoce como higiene del sueño, además de evitar y modificar aquellas conductas que dificultan el dormir bien, también ayuda a identificar y modificar los pensamientos y creencias que afectan al intentar conciliar el sueño, sobre todo los pensamientos negativos y las preocupaciones que impiden dormir, así como técnicas de relajación que puedan ayudar a relajar el cuerpo y la mente.

Tratamiento para el insomnio

¿Qué ventajas tiene el tratamiento del insomnio a través de terapia cognitivo conductual?

  • Es un tratamiento corto con mejoría a largo plazo. Un tratamiento para el insomnio puede durar de 6 a 15 sesiones en promedio, con sus variaciones ya que cada caso y paciente es único.
  • Trata los factores que originan y mantienen el insomnio, a diferencia de los medicamentos, que sólo son un paliativo al problema.
  • La terapia Cognitivo conductual no tiene los efectos secundarios negativos que los fármacos conllevan, por el contrario, beneficia y enseña al paciente estrategias y herramientas para mejorar el sueño.
  • Frecuentemente, el insomnio está relacionado con problemas de depresión y/o ansiedad, mismos que son tratados con mucha efectividad a través de la terapia cognitivo conductual.
  • La terapia cognitivo conductual provee de empoderamiento al paciente, por lo que al término del tratamiento el paciente tendrá las herramientas y fortalezas necesarias para minimizar la probabilidad de sufrir una recaída.

¿Lo padeces? No dudes en buscar tratamiento, tu salud es lo más valioso.

Psic. Karel Miranda

Mtra. en Terapia Cognitivo Conductual.